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Pamplona, Spain
Sonia. Metalhead "melómana" crónica sin remedio. -->>Metal Music Passion Alive <<--
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16 abr 2014

Vivencias : Euskal Metal Fest. Noche Death Metal (12 de abril de 2014, sábado) Sala Tunk





La conexión Pamplona/Logroño se hizo efectiva sobre las seis de la tarde del sábado 12 de abril en la capital navarra. Y es que fuimos a disfrutar de una noche de salvaje death metal y oscuros e infernales sonidos a bordo del autobús organizado gracias a Aposento y Azkena Atarrabia, representados estos últimos a más de una veintena de pamplonicas que acompañamos y lo completamos. Y  Aposento tuvieron el detalle, de la mano de Manolo, uno de sus guitarras, de regalarnos a todos los que íbamos en el bus el disco de tributo a Vomitory, "Rebirth of the grotesque" en el que tanto ellos como Bloody Brotherhood interpretan un tema.

De nuevo Txarli desde MPR Productions se lió la manta a la cabeza como quien dice para ofrecernos un cartel de lo más brutal y a un precio más que razonable para todo lo que pudimos disfrutar.


Los primeros en abrir fuego fueron Matanza, a los que tuve el gusto de volver a ver tras su paso hacía unas semanas por el Infernu Taberna de mi ciudad. Si en aquella ocasión me gustaron mucho, en está mucho más. Sobre todo por el sonido tan perfecto y nítido del que gozaron. Fue una apisonadora descomunal. Así como nos demostraron en Pamplona, con sus partes más tranquilas y otras más frenéticas y sin piedad, sobre las tablas de la sala Tunk lo defendieron de lujo. Sin piedad, nos obligaron a mover las melenas cuando aún no había anochecido. Lo dicho, caña de la buena, voz del infierno por parte de Morbid o un Nacho enchufadísimo. Su set hizo las delicias de los primeros metalheads que comenzamos a poblar la Tunk de Irún. En mayo parece ser que sacarán su disco así que estaremos al tanto.




Mientras que Matanza nos hicieron disfrutar de lo lindo para empezar este festival de death metal, a continuación los franceses Deadly Whispers me dejaron a medias. No me convenció su propuesta. Quizás me resultó un poco lineal, además de una voz atípica por parte de Christophe. Aquello no me emocionó mucho aunque si es verdad que tras la versión de "Troops of doom" de Sepultura la cosa mejoró.



Y la entrega por parte, sobre todo de su vocalista, fue indiscutible, haciendo aspavientos, mezclándose con el público... Sin embargo, a veces no es suficiente. El público en general se quedó más parado con su actuación aunque se les brindó aplausos por su humildad, muy bien representada por su frontman.


Tras ellos, aparecieron en escena la formación que para mí, fue lo mejor de la noche, sin olvidar a Sinister claro está. Y es que los pobres Bloody Brotherhood otra cosa no, pero constancia y perseverancia tienen a raudales. Unas ganas de querer sacar adelante su trabajo admirables. Y es que, no han tenido más que desgracias. Que se va la voz, que no tenemos bajo, que se nos va el otro cantante que teníamos... Vamos, para tirar la toalla. Y aún así el power trío formado por Imanol, Pablo y Juan decidieron tirar para adelante. ¡Ole sus huevos! No hay más que decir. Ésta era ya la tercera vez que veía en vivo a los de Hernani y sin duda fue la mejor de todas con diferencia. ¿Que sólo eran tres? ¿Que no había bajo? No hizo falta, para mí personalmente. ¡Y ni falta que les hace buscar cantante! Entre Imanol y el impresionante descubrimiento de Pablo, además de su labor con la guitarra, dejaron el listón más alto que nunca. Estuvieron sencillamente sublimes.


Se suele decir que de las situaciones más criticas o límite sale lo mejor de nosotros. Pues que se lo digan a estos tres mozos, que lo representan con claridad. ¡Redios cómo sonó aquello! Que manera de partirla a base de bien. Inmenso Juan a los parches. Repartió sin piedad, sin perder el ritmo, imprimiendo uno infernal. Apasionante verle en directo. Que manera de repartir. Desmelene del bueno. Mi más sincera enhorabuena a los tres. Cada vez que los veo suben el nivel y me gustan más y eso que no soy habitual del tipo de música que practican. De diez.

¿Y qué hacer tras semejante descarga de adrenalina nacional? Porque sí, Bloody Broterhood son de aquí y no me sonrojo al decir que a más de una banda de fuera les darían "pal pelo". Pues nada, no quedaba otra que reponer fuerzas, que comenzaban a escasear, porque la cosa no había terminado ahí. Quedaba mucha tela por cortar.


Los siguientes fueron Aposento, nuestros compañeros de viaje. En ésta ocasión Nacho dejó de lado la guitarra que devoró en su actuación con Matanza y se aferró al micro sin piedad. A diferencia que con su otra banda, en Aposento van a machete desde el primer acorde. Una salvajada de dimensiones desproporcionadas que me dejó trastocada.



Las guitarras me sonaron un poco raras y los solos no se diferenciaban mucho. Sin embargo, el todo terreno de su batería, Diego (también batería en Matanza), destacaba por encima de los demás. Un tiroteo sin piedad junto a un Nacho que nos deleitó con un registro sacado del mismísimo infierno. Muy correctos. Sin embargo, que no hubiera alternativa al "a machete" me llegó a cargar por momentos. De todas formas estuvieron muy bien y los amantes de este tipo de propuestas doy por sentado que les encantó.


Con la llegada de Noxbleed no tenía ya cuerpo para nada más, al menos en cuanto a movimiento, así que me tuve que conformar con disfrutarlos más parada de lo que acostumbro. Los de Zumaia me dejaron perpleja con su propuesta ya que recordaba su debut "Progress in dementia" ya que, para nada sonaban como lo hicieron en la Tunk. No parecían los Noxbleed que había escuchado en disco. Sonaban totalmente diferentes. Modernos y sin ese death crudo de su debut. Muy Lamb of god por momentos. Toques también hasta metalcore. Vamos, que estaba flipando.


Y me gustaron, porque ese estilo me encanta, pero se me hicieron muy lineales y previsibles por momentos. Y sin duda en uno de aquellos momentos me vino a la mente un pensamiento claro "carne de Resurrection Fest". Muy chula su puesta en escena. Estoy segura que los habría disfrutado mucho más en otras circunstancias. Veremos como suena ese nuevo lanzamiento del que nos comentó brevemente su vocalista, Miguel, y del que tocaron varios temas. Sin duda, estaré muy atenta tras el cambio tan, quizás para mi, radical en su propuesta.



Y la velada llegó a su final pasadas la una y media de la madrugada con los holandeses Sinister. El infierno se abrió y nos encontramos tanto mosh pits, stage diving o crowd surfing así como algún que otro impulsado entre el público en volandas sacando más de una sonrisa a los, en principio, serios Sinister. Creo que fue una hora más o menos, pero no me hizo falta más para descubrir su calidad. Pusieron las cosas en su sitio. Impresionante su batería Toep. Ponía unas expresiones de esfuerzo que no me extrañaron para nada. Se dejó todo sobre las tablas. Tanto que luego hasta le costó levantarse y andar.



Menuda "master class" de Sinister, a los que no había escuchado nunca ya que, como he comentado en varias ocasiones, no conozco el género death o cosas más extremas.  Sin embargo, esto no echa para atrás ni me quita las ganas de ir a un evento de este calibre ya que los disfruto como la que más. Y así seguirá.

La verdad que pocas cosas negativas habría que ponerle a este cartel. Sin embargo, como ya he comentado en otras ocasiones, un número más reducido de bandas sería más acertado porque al final llegas a los últimos sin a penas fuerzas para disfrutarlos. Y sin duda, todos ellos lo merecen. Por ello sigo pensando que sería mejor un cartel con tres bandas pequeñas y una grande. Sería un buen número. Ya a partir de ahí se hace muy largo si te interesa ver a todas las formaciones, como es mi caso. También habrá quien sólo vaya a ver al cabeza de cartel con lo que no tendrá estos inconvenientes.

De todas formas, y para finalizar, agradecerle infinitamente a Txarli su inmensa labor montando carteles así, siempre tan atractivos, con precios más que razonables y donde las bandas más humildes tienen oportunidad de darse a conocer y compartir escenario con bandas más grandes, aunque sean más underground. Me encanta y ojalá siga por mucho tiempo. Ha hecho resurgir la Tunk y nos "obliga" cada poco a movilizarnos a Irún ya sea en coche o en autobús organizado. No podemos evitarlo, me tendrían que encerrar en casa.

¡Por muchas noches más así!

Gracias por vuestro tiempo,

Sonia

9 dic 2013

Vivencias: Metal Norte Festival en Irún (23 de Noviembre de 2013, Sábado) Sala Tunk



El sábado 23 de noviembre se presentó una gran ocasión que nunca esperé poder tener. Ver a Muro sobre los escenarios de nuevo, con nuevo lanzamiento y  formación original. Quizás algunos no lo podréis entender pero cuando yo conocí a Muro ya no "existía". Estaba Silver con SilverFist, otra banda que me apasiona, y lo de Muro era pura recreación en un pasado que no pude disfrutar, ni rememorar en el presente en vivo.

Cual fue mi sorpresa al apreciar su vuelta, su nuevo disco y encima poder tener la oportunidad de verlos en directo en semejantes condiciones. Irrepetible. Ya soy feliz. Una espinita clavada que tenía, de unos mitos como  lo son para mí. Mitos en vivo, sin duda.

Con estos ánimos nos dirigimos por primera vez a la Sala Tunk de Irún. Muro estaban incluidos en la gran fiesta de Metal Norte. Éste era su segundo fin de semana de conciertos, cerrando con un broche de oro. Tener a Muro en un evento así no es moco de pavo a mi parecer.


Los primeros imprevistos llegaron pronto. Tras un viaje tranquilo nos perdimos al llegar al sitio. Con un frío de mil demonios encontramos poco después la Sala Tunk y conseguimos entrar cuando la primera banda estaba sobre los escenarios con algún que otro tema ya en su saco. La sala me gustó mucho. Pequeña y acogedora, pero hacia un frio impresionante. Sin embargo eso cambiaria con el transcurrir de los grupos ya que al acumularse la gente, el calor corporal ayudaría bastante.

Unbound fueron los primeros en abrir el evento, como os iba contando. Las canciones que pude verles no me gustaron mucho. Muy verdes en general y la verdad que faltaba mucha chispa por parte de su vocalista Lidia. Muy estática en el escenario. No había mucha comunicación con el respetable. Además, no me gustó mucho el registro en los temas. Más bien parecía como si hubieran comenzado en esto. Y lo comprendí por ello. Sin embargo, mirando el libreto informativo del festival que nos fue habilitado en la entrada a la sala, vi que la banda llevaba en activo desde 2006 y que habían compartido una mini gira con Dark Moor.  Y entonces si que no lo llegué a comprender.
Las versiones no mejoraron el panorama. Ni el "Doctor, doctor” de Ufo ni "The trooper" de Iron Maiden consiguieron animarme o hacerme cambiar de parecer. Una verdadera pena.  Eso si, si hubo algo que me gustó es que hubiera una chica tocando el bajo, Puri, cosa que pocas veces he visto en bandas de heavy.



Ethos caldearon más el panorama. Los de Logroño salieron con muchas ganas de agradar y de mover a la gente y lo consiguieron. Sobre todo buena culpa de ello tuvo su frontman Rodri que no desistió de animar y de mover a la gente. Eso le perdió ya que se enrolló más de la cuenta entre tema y tema, presentándolo e interactuando con el público sin percatarse de que el tiempo corría. Pero lo llevó con filosofía. Muy agradable Rodri y palabras muy bien elegidas aunque si que le podríamos dar el consejo de que acortara el discurso para tener más por tocar. Aunque la emoción del momento puede, sin duda.




Del resto se encargaron la base rítmica de Edu y David a los parches por ejemplo. Venían presentando su nuevo lanzamiento "Desnudando la realidad" y lo cierto es que me convencieron. Vendrán al Infernu Taberna el próximo año, y seguramente volvamos a verlos en directo. Muy bien elegidas y ejecutadas las versiones tanto de "Mari" de SuTaGar, que me emocionó especialmente, o "I wanna be somebody" de Wasp, que Rodri clavó en el registro vocal. Como bien dijo él, una de sus grandes influencias y de su grupo favorito de por vida.





A continuación le tocaba el turno a Eveth. Antes de meterme en su actuación comentar que el cambio entre banda y banda se me hizo especialmente largo. Eso pesaría bastante sobre el cuerpo a posteriori.

Eveth venían desde Mallorca presentando su disco "El legado de los sueños" Un power metal con algún toque agresivo que no acabó de convencerme. La intención era buena sin duda, pero se me hizo un show demasiado repetitivo quizás. El cantante, David, me recordó a Pablo Monteagudo de Uzzhuaia en el aspecto físico, con esos cabellos rubios que por momentos le cubrían el rostro cuando cantaba. Sin embargo, aquello fueron espejismos.


Destaco la labor de su guitarra David Kamstedt que se deleitó con su instrumento y me gustó sobre todo cuando le imprimió un sonido más crudo. Puede ser que lo que les falta sea otra guitarra para darle más consistencia a los temas, ya que posteriormente pusieron su videoclip del tema “Sacrificio” en la pantalla tras el escenario, cuando estaban cambiando entre banda y banda, y sonó estupendo.
En definitiva, fue una actuación correcta pero que no consiguió despertar mi entusiasmo.





Pasando ya el ecuador de los seis grupos que iban a salir a escena le tocaba el turno a Mandrágora Negra. Tuve la oportunidad de verlos a principio de año en el Infernu Taberna y sabía lo que iba a ver de nuevo. En esta ocasión jugaban en casa, ya que son de Irún y se notó por el público entregado que allí había. Comentaron que iba a ser su último concierto porque se van a meter de nuevo en el estudio con su nuevo lanzamiento. Continuaron presentando su disco "Sueños de realidad"
Como curiosidad destacar que al teclado y coros esta Eider Bailador que también forma parte de la gran banda Aiumeen Basoa que tan poco se prodiga en los escenarios, por desgracia. Su labor fue muy buena, acompañaba muy bien al registro de Moisés y creaban bonitos matices de voces.



Sin embargo, al igual que me ocurrió en el Infernu Taberna, no me engancharon. Demasiado edulcorante y suaves para mi gusto, quizás predecibles. Los redobles powermetaleros se desvanecían. Cuando conseguían meterle chicha se centraban en temas más lentos, y eso cortaba el ritmo. Eso si, agradecidos fueron un rato. Invitaron a chupitos a la gente, le regalaron tres camisetas a tres niños, grandes seguidores de la banda por lo que comentó Moisés al micro y cerraron presentando su nuevo videoclip “Gritaré” en la enorme pantalla tras el escenario.





En estas que el cuerpo estaba ya en las ultimas como quien dice. Un refrigerio y unas galletas vinieron bien en el cambio entre grupo y grupo. Algunos intercambios de opiniones, impresiones y a ver que tal los Oker de Madrid.

Ellos se definen como "auténtico heavy macarra callejero en español". Sonaron bien, correctos a mi parecer. Lo que más me agradó fue la puesta en escena de su vocalista Xina que estuvo muy acertada tras el micro. Su registro entre melódico y rasgado es bastante peculiar aunque, si un pero podríamos ponerle es que, una vez que has escuchado un tema, sabes como van a ser los demás en cuanto a su labor. No es nada malo, pero quizás por momentos puede cargar, aunque a mi personalmente me gustó bastante.


También estuvo muy acertada la puesta en escena de su bajista Juanky. Intentó animar al personal y bajó a tocar entre el público. La mayor parte del peso de la base rítmica la llevaban Álvaro y José que estuvieron ambos muy correctos en sus respectivos instrumentos.



Interpretaron temas entretenidos como "Culpable", "Corre" o "La hora de actuar", que fue una de las que más me gustaron. Presentaron varios temas de su nuevo lanzamiento "Culpable" que sigue la línea de su anterior disco. La banda no arriesga demasiado en este aspecto. La fórmula les gusta, es en la que se sienten más cómodos. Cerraron de buena manera con "Rebeldes de acero" Un concierto correcto. Quizás me esperaba más de ellos, por todo el revuelo que hay sobre la banda, pero no estuvo mal.


Y por fin la hora esperada, el grupo ansiado. Tras más de seis horas e incontables intercambios y descansos allá por la una y media de la mañana apareció en escena Muro. Y se desató el caos. Lapi, Largo, Julito y Silver. El cansancio que pude haber tenido de todo el festival, se desvaneció y fue arrebatado de mi cuerpo por las manos expertas de los madrileños speed metaleros. Menuda apisonadora. ¡Que gozada!

(Una pena que hace unos pocos días saltara la noticia de que Silver ya no va a seguir en Muro por motivos personales, con lo cual esta ocasión fue la única y que recordaré de por si ya con más cariño. Suerte tuve porque si no creo que ya no la habria tenido.)

Tema tras tema, no había descanso, y ¿Qué narices? ¡No queríamos descanso alguno! Daba igual si era del nuevo, si era de lo clásico. Aquello sonaba de escándalo, a la perfección. Los ritmos los llevaban a rajatabla, sin fisuras. Menuda locura, en serio. No era de extrañar que terminaran un tema y fueran raudos a beber agua o a secarse con las toallas. Además, ya no son unos jovenzuelos como diría aquel, aunque se les ve en una forma estupenda, muy felices volviendo a tocar juntos.




De su "Cuarto jinete" cayeron temas como "Honorable" u "Otra batalla más" Y a diferencia del disco, que no me ha acabado de convencer del todo, en directo suenan tremendos. Ganan enteros y potencial, sin duda. Y que decir de los clásicos. Pura delicatesen. Que si "Telón de acero", que si "La maldición de Kcor"

Aquello era una locura de speed metal y decibelios. Estaba viviendo una realidad que no  olvidaré en la vida. Por lo que representa ésta banda, y por lo que significa para mi. Julito y Lapi la liaban. Menudos máquinas, como marcaban los ritmos, no se perdían, así como Largo a las seis cuerdas con un peinado cuanto menos peculiar. Silver, bien ataviado con su chaleco de parches, su inconfundible perilla, gorra, guantes de cuero y su chorro de voz. Nada podía salir mal, estaba claro.

La cosa no quedó ahí. Muro había para rato. Tocaron la fibra sensible de una servidora con "Epílogo" o "Amos de la oscuridad". Incluso empleó Silver las mismas palabras que en aquel mítico disco del 87, "Acero y sangre". De hecho, echándole un ojo ahora creo que se tocaron el disco entero. Incluso cayó "Fast as a shark" de Accept. "Mata" fue otro trallazo. No había tema malo. "Ciclón", "Juicio final"... No daba a basto.


Pero como con todo lo bueno, tiene final. Y con ellos llegó "La voz" en honor a Dio, el cover de Accept y como no podía ser menos, cerrar el concierto con su tema emblemático "Mirada asesina"

Impresionante ver a estos cuatro jinetes del speed metal de nuevo sobre los escenarios a pesar de la edad, del tiempo y de la crisis que nos azota. Siempre nos quedará la música, sin duda. Esplendidos recuerdos para los más veteranos de la sala y para una servidora. No me arrepiento de vivir en esta época. No soy de las que dicen "Me hubiese gustado vivir en...". 

Cada época tiene lo suyo y por suerte estoy teniendo la fortuna de ver a bandas de antes que tanto aprecio como a otras actuales que me enloquecen y que dentro de unos años serán también historia, en el buen término de la palabra.

Destacar antes de terminar detalles a favor del festival ya que fue muy buena la iniciativa la de incluir bandas desconocidas para que un gran público que va por un cabeza de cartel como en este caso sea Muro pueda descubrirlos. Estuvo muy bien también surtir de regalos al respetable entre banda y banda y hacer una breve presentación de cada una antes de aparecer en escena.
Además, fue reseñable que con cada banda estuviera tras de ellos su fotografía y nombre de la misma, ayudaba bastante a los últimos rezagados que no hubiesen llegado a tiempo al principio.

Sin embargo, siempre hay cosas por mejorar como por ejemplo que la inclusión de tantas bandas hizo bastante pesada la jornada, sobre todo el intercambio entre una y otra. Quizás menos bandas hubieran hecho del evento algo más rodado. En vez de seis, cuatro hubiese sido un número bastante acertado.

¡Salud y speed metal!

Gracias por leer,

Sonia