Finaliza Abril y ya sabeis que toca, ¿Verdad? Efectivamente, echarle un ojo a lo publicado en Diario de un metalhead, que haya pasado por mis manos. Ha sido un mes muy productivo, y como siempre, tienes donde elegir y descubrir, si te animas. Así que, ¡vamos a por ello!
Comencé el mes con el nuevo trabajo de Periphery, que a pesar de las dudas que tuve inicialmente me acabó enganchando. Este verano si hay suerte los veré por tierras gallegas en el RESURRECTION FEST.
En cuanto eventos, aunque era del mes pasado, nunca está de más recordarlo y mucho más con fotos. Un señor conciertazo TROLL con FINNTROLL que disfrute de principio a fin.
Después tocó el turno de sumergirse en melodías oscuras y perturbadoras con el nuevo lanzamiento de Mistweaver que no me dejó para nada indiferente, asi como la espectacular portada. Todo queda dicho.
Un poco de hardcore no puede faltar en mi mes, y esta vez fue gracias al directo que les vi junto a Madball en el Rebellion Tour en Vitoria. Me gustaron tanto que no dude en sumergirme en su trabajo. Estan preparando uno nuevo, asi que, a ver que se cuecen estos vascos.
Y finaliza el mes con un disco instrumental, para bajar las revoluciones con las que venia ya. Siempre viene bien una pausa, y con Psychosound eso es perfecto. Música instrumental con la que perderte y tener buen entretenimiento de fondo.
Comencé mi periplo con un bolazo por todo lo alto. Por fin vi a At the gates en directo y de que manera. Con viaje organizado y todo, una amplia expedición nos aventuramos a la Santana 27 de Bilbao. ¡Como me gusta esta sala por dio! Primero fue el turno de los asturianos Sound of silence, que tuve el placer de ver el año pasado en el Resurrection Fest, y la verdad que aunque contaron con muchos problemas de sonido al principio y les hicieron interrumpir su actuación, el resto fue cojonudo. Sonó tocho y contundente. Me gustaron mas que en el Resurrection. Suenan muy compactos y con unas guitarras increíbles. Sin quitar el merito a ese pedazo de batería que tienen como es Titi Muñoz, que vaya pasada como le daba. Un espectáculo.
A continuación vinieron una de las bandas que me perdí en el Resurrection Fest por eso de los solapes de las bandas. Por suerte mas temprano que tarde he acabado viéndolos. Hablo de Wormed, una locura insana musical que me dejo clavada en el sitio. Fue acojonante lo que vi. La verdad que musicalmente da mucho miedito. menudo nivelazo y como se nota las horas de ensayo y la perfección de cada uno en su instrumento la verdad. Y la voz aunque era muy lineal, increíble como mantenía ese registro y le daba a la banda un aura de alienización. Una banda sorprendente, de esas que para rato me pongo el disco en casa pero que en directo me gusta ver. Eso si, con ellos es mas complicado moverse por los ritmos anárquicos que llevan.
Y por fin, At the gates. Hora y media de placer deathmetalero sueco del clásico, del que pone los pelos como escarpias. ¡Que grandeza! La verdad que sono espectacular, al principio un poco peor pero luego ya el sonido lo regularon y fue acojonante. Tomas increíble al micro con su inseparable gorra. La verdad que estuvieron de diez todos, no tengo ningún pero. Quizás que el concierto hubiese durado más pero tocando la hora y media me doy por satisfecha viendo que actualmente muchas bandas tocan una hora y salen pitando. Así que contenta es decir poco. Increíble como se nota la experiencia, como se nota quien ha sido referente y sigue siendo, y como siguen sonando los temas a pesar del tiempo, y como suenan los del nuevo disco también. Vamos, que un diez. Soy más que feliz con haberlos visto y encima sin agobios y aunque se montaron varios pogos y me toco algún que otro mamarrachillo o alto delante la velada transcurrió tranquila.
¡Larga vida At the gates! ¡Larga vida al death melódico sueco de fragua At the gates!
El 20 de marzo, aprovechando los días de fiesta y que no había deberes por hace, de nuevo disfrute de una velada en viernes en el Infernu de concierto, agitando las melenas. En esta ocasión tocaban unos chicos de Zaragoza llamados Napalm Storm. Lo único que sabia era que practicaban thrash metal. El resto lo dejo siempre a la sorpresa, si desconozco a la banda como en este caso. LLegué con el primer tema empezado pero no me perdí los, mas o menos, 50 minutos que tocaron. Thrash metal, claro esta, pero no me aburrí. Al principio me sonó bien pero nada del otro mundo, poco después me fueron conquistando hasta encantarme finalmente. Sobre todo el sonido chatarrero del bajo, y demás. En esta ocasión aunque desgraciadamente me olvide los tapones en casa, pude disfrutar sin sufrir mucho del volumen del concierto. Lo dicho, aunque practican thrash metal y ya lo tengo mas que conocido y al final suena como al resto de bandas, era en esas partes instrumentales donde daban rienda suelta a su imaginación donde más disfrute, con solos con ritmos enloquecedores donde el batería se tuvo que dejar el alma. No iba con expectativas grandes, solo pasar un rato agradable con música en directo, pero la verdad que me gustaron mas de lo que esperaba. Muy interesantes los Napalm Storm. Otro grupo más para la saca. ¡Como echaba de menos mis viernes en el Infernu!
Y al día siguiente, sábado 21, tocó plan atípico ya que me aventuré a descubrir la propuesta de los pamplonicas Dreaming for a day, dos jovenzuelos que se aventuran a hacer una música demasiado tranquila para el lugar donde fue, en el Infernu Taberna. Rodeada de una multitud a la que aventajaba en edad y no había visto en mi vida por el bar, Dreaming for a day nos brindaron casi una hora de concierto con temas lentos o más lentos aun. Armonías preciosas, todo hay que decirlo, pero quizás un poco de marcha no habría venido mal. De todas formas ya los conocía y sabía que aquello no iba a subir de intensidad mas de lo necesario. Sin embargo, aunque parezca lo contrario me gustaron bastante. Dentro de lo suyo, de lo que hacen, se las apañan muy bien intercalando voces muy bonitas y atmósferas que también lo son. Lo que pasa que quizás era una propuesta mas de otro día de la semana y no de un sábado, que estas que quieres destrozar todo, metafóricamente hablando. De todas formas me gustaron, y aunque son dos, Pablo y Javitxu, batería y guitarra, ambos cantan, lo hacen estupendamente.
Como siempre digo y pienso, siempre es interesante descubrir nuevas propuestas, diferentes o alejadas a las que estas habituada. De todo se aprende.
Finalizamos el mes con doble sesión el sábado noche. Con un catarro y amago de fiebre de infarto la locura pudo conmigo y no pude evitar ir a los dos conciertos que tenia apuntados en mi agenda. Primero en el Krawill viendo de nuevo a los locales No Sanctuary. Una descarga demencial de decibelios y energía en una speedica media hora que se paso volando. Ni me enteré básicamente. Fue tan bueno que me quede con ganas de mucho más. Hicieron nuevas versiones y tocaron algún tema nuevo que entrara en su disco, que deben de estar fraguando en el inframundo a fuego lento. Y uno de esos temas nuevos que tocaron me encanto muchísimo. Muchos matices, cambios de ritmo. Mucha creatividad y una manera de unir todo muy buena. La verdad que está fue la mejor ocasión que les he visto en directo, tanto por sonido ya que oi por igual a todas las partes de la banda, todo nítidamente (aunque nos asolaron varios pitidos desagradables) y las versiones elegidas, speedicas, cambiantes, hipnóticas. Las imágenes de fondo en la pantalla también influyeron, al ritmo de la música para bien y para mal. Hubo algunas muy graciosas y otras demasiado gores que me dejaron peor de lo que ya andaba. En resumen. Me encanta esta banda. Me gustan mucho por la personalidad que destilan y también porque algo así en Pamplona no se veía desde hace mucho tiempo, estas cosas así rarunas. Sudor, decibelios y mucha mala ostia. Esperamos con ganas ese estreno discográfico.
Y tras esta rápida descarga me aventuré al Infernu Taberna a ver a los andaluces Inyourface. Metalcore desde el sur. Unos 45 minutos después, me quede con una sensación agridulce. Tenia muchas ganas de ver a estos jovenzuelos ya que su disco Artic/Antartic me gustó, y sobre todo el tema Zenith por encima de los demás, pero en directo se me quedo corto. Quizás fueron las circunstancias, que no estaba en mis mejores condiciones o que en un sitio tan reducido como el Infernu no podía atronar el asunto como debería, pero me quede bastante chof. Obviando los saltitos, que se me hicieron demasiado repetitivos, algunos ritmos pecaron de repetitivos. Cuando se iban a otros derroteros abandonando el rasgueo único de las primeras cuerdas la cosa mejoraba muchísimo. Lucas estuvo acertado al micro aunque a veces se le saturo demasiado. Destacar la colaboración de Igor de Dawn of the Maya con la banda en el tema Homo Sapiens, que le dio bastante chicha y color a la actuación, aunque fue breve obviamente.
Resumiendo, me quedé a medias aunque contenta de haberlos visto. No creo que haya otra ocasión de verlos tan cerca, ya que venían desde Granada nada menos. Ahora solo me queda esperar a verles en otro tipo de recinto y ver como acontece la cosa. Son muy jovenes y se han sacado un disco más que notable, de eso estoy segura pero en directo de momento no me ha convencido. Veremos en la próxima.
Comenzamos el mes de mala leche, desde el Pais Vasco arrasando Bullets of misery, una gente muy amable. Una brutalidad sonora que se te pasara prácticamente volando.
Cogemos el bus corriendo y llegamos a Barcelona donde nos espera una propuesta la mar de salada y adictiva. Muy elegante el Hard Rock de Ghost Trip. Muy recomendable. Otro que se pasa volando.
Y nos bajamos de ahí a Benidorm subiendo las revoluciones y enseñando musculo. World To Come se han sacado un debut en forma de monstruo de proporciones desmesuradas. Suena que atruena, me tienen enamorada. Quien me lo iba a decir viniendo de donde vienen. El mundo aún nos puede sorprender.
Y finalizamos el mes en la capital con Somas Cure que ya han sacado por fin la continuación a ese magnifico Equilibrium de 2013. Suena que atruena aunque a mi Equilibrium me sigue gustando más, es algo inevitable. Este Mitos es toda una declaración de intenciones y mucha madurez compositiva.
¡Hola a tod@s! Ya estamos aqui de nuevo tras un mes intenso en cuanto a virus que no de conciertos, aunque se ha hecho lo que se ha podido. Ya sabéis los compromisos, los quehaceres y la precaria economía que a veces nos impiden poder disfrutar de mas bolos de los que nos gustarían.
Dicho eso, pasamos a la acción.
Comencé bien el mes de nuevo por las fauces del Infernu Taberna con la presentación de la banda de la ciudad Kabbalah, a la que pude ver al fin y a unos intrépidos valencianos llamados Cabalgata Cósmica que me dejaron patidifusa. Esto fue el 7 de febrero. Primero abrieron Cabalgata Cósmica, con un estilo que baila por muchas aguas, pero que lo saben mezclar de una manera que impresiona la verdad, que ni te enteras y es flipante verlo en directo. Entre momentos del rock mas sucio, a las atmósferas más pulidas pasando por momentos más hard rockeros aquello fue una pasada. Los tres "cabalgantes" se defendieron sobre las tablas de maravilla, donde me quedo con la labor increíble de Rafa a la guitarra. Que manera de tocar, ya no solo por la de cosas que era capaz de hacer si no COMO lo hacía, como transmitía. Elegancia, aura de no se que, en serio a veces me faltan palabras para describir lo que vivo. Si estuvisteis viéndolo como yo sabréis a lo que me refiero. No se quedan atrás David al bajo y a la voz y Willer a la batería. Ambos enchufadísimos y tocando sus respectivos instrumentos tan increíble como Rafa. Lo que me faltó es más voz al micro de David, que no le entendí nada. Casi fue más un concierto instrumental, pero ni tan mal. Ahora escuchándolos de nuevo pero en versión grabada y desde su bandcamp descubro la voz de David. Amen. Que pasada de concierto.
Y tras ellos, jugaban en casa Kabbalah. Y por fin podría verles. Desde el fin de otra banda de la que otras veces os he hablado, Las Culebras, se formó esta. En ella encontramos a dos ex Las Culebras,Carmen a la batería y Marga al bajo, ambas acompañadas por German a la guitarra. Y la verdad que, aunque no sonó como me hubiese gustado y hubo diversos acoples, me encantó ver de nuevo a las ex Culebras en acción porque son unas mozas que tocan increíble, ademas de darle muchísima personalidad a la banda. Me gustó ver de nuevo a Carmen cantar, aunque no se le oía mucho, y como también lo hacia Marga y de paso también German. Es decir, que los tres cantan y aportan diferentes registros a la base instrumental. Una música oscura, antigua como lo es el abrir un libro de esos que lleva años sin ser abierto y se oye el crujir de las hojas, y hasta hay polvo. Una cosa así fue lo que sentí con Kabbalah. Y me encanta que una banda que relativamente lleva poco lo haga tan bien. Cierto es que tener en ella a miembros que ya tienen experiencia en estos terrenos ayuda y mucho, obviamente, pero no siempre sale bien después de un proyecto anterior que había durado tanto. Lo dicho, un auténtico placer y esperando la próxima que podamos verlos por aquí, que se están moviendo mucho fuera de nuestra ciudad y se están dando a conocer. Lo que tiene que ser. Les seguiré la pista. Escucharles en versión grabada, no os van a defraudar. Ahora escuchándolos mientras escribo estas lineas se apodera de mi una sensación increíble de glamour musical, estilo, oscuridad y diversas locuras mentales.
¡¡Y llegó San Valentín!! Y ya sabéis que mejor manera de celebrarlo de concierto. Y así, liándonos la manta a la cabeza. Uno tocho y loco, uno de puro black metal en euskera, toma ahí. Esto aconteció el sábado 14 de febrero, de nuevo en mi adoradoInfernu Taberna.Tras una semana horrible de virus y demás y añadiéndole el hecho de estar prácticamente sin voz y no poder hablar no deje pasar la oportunidad de ver a los vascos Nakkiga. Para agitar las melenas no necesitaba voz, aunque si que luego pase una noche horrible. Salir cuando estas mala no es aconsejable, pero no podía quedarme más en casa. Dicho eso, el concierto de los vascos Nakkiga me apasionó. Un cumulo de sensaciones encontradas se dieron cita en el Infernu. Eso si, me faltaron muchos más decibelios, que no sentimiento, que estaba que lo impregnaba todo. Un black metal acojonante, de ese que desconozco pero que en directo me estoy dando cuenta de que lo disfruto un montón, y más si esta facturado de una manera tan sumamente cuidada y elegante. Porque hay chapuzas y chapuzas, obviamente, pero esto era una maldita obra de arte, que como digo, con unos decibelios de mas habría sido acojonante. Mas de lo que fue me refiero. Podías sentir las montañas nevadas y demás. Todo lo que se te ocurra, a flor de piel. De diez, y por la cara.
La siguiente semana este jardincillo visitó de nuevo el Akelarre para ver a la nueva formación del cantante de Lendakaris Muertos. En esta ocasión con los Aberri Txarrak, que básicamente es como la música de Lendakaris Muertos pero cantado en euskera, cosa que me parece guay pero no me entero de nada y me jode bastante, ya que con Lendakaris me echo unas risas increíbles. Dicho eso, el concierto comenzó como 40 minutos más tarde de lo anunciado y contando con que el día no acompañaba con una lluvia incesante y el frío, me quedé un poco destemplada. Pero en cuanto comenzó el concierto me olvidé de todo eso y al lío. Lo dicho, un punk ácido con un frontman (Aitor) de diez, como lo es en Lendakaris, aquí lo mismo. Eclipsa a todo el mundo. Sin parar de moverse tanto en el escenario como fuera de el, llegando a salir en varias ocasiones del Akelarre y "cantarles" a los que estaban fuera tomándose sus cervezas o sus cigarros. Una locura la verdad. Fue entretenido, y se hicieron su set de canciones dos veces. Como si pones el disco dos veces seguidas, así fue. Curioso cuanto menos, aunque podían haber seguido en bucle y nadie les hubiese dicho nada ya que aquello iba ganando adeptos conforme avanzaban los temas. Y aunque me lo pasé muy bien, y me eché unas buenas risas, me sigue gustando más Lendakaris Muertos, pero esto no quiere decir que si hay otra oportunidad no vaya a volver a ver a estos Aberri Txarrak.
Y finalizamos el mes a lo grande. El 28 de febrero y cerrando mes en la Jimmy Jazz con un bolaco de casi seis horas de duración, más o menos, de puro hardcore, en todas sus ramas. A saco. Los viajes a Vitoria son geniales, en comparación con la matada de ir a Bilbao, ir a Vitoria se pasa volando. Así que allí que nos aventuramos para el Rebellion Tour 6. Como fueron la friolera de seis bandas las que vi sobre el escenario de la sala vitoriana, hablaré muy brevemente de cada una para no extender demasiado el cotarro.
Llegamos con Fourscore empezados, pero pudimos disfrutar de algunas de sus canciones antiguas y algunas nuevas. Y decir que se les ve mucho más compactos y maduros sobre las tablas. El añadir una segunda guitarra le ha dado mucha fuerza a los temas y los nuevos suenan impresionantes. Tengo ya ganas de oir el nuevo disco. A continuación otros chicos de la zona, DROP, me sorprendieron muy gratamente por su potente puesta en escena sobre todo de su vocalista, Paul, que me encantó. Sonido muy duro, hardcore a saco, americano. Canciones en inglés que parecían clásicos. Estos chicos me convencieron y fueron la primera gran sorpresa de la noche.
A continuación empezamos ya con la tanda de bandas de fuera con Backtrack, que a pesar de desprender mucha mala uva y un registro por parte de James. Son una banda relativamente nueva ya que su primer disco data de 2007, así que aun les queda mucho que decir pero a mi personalmente me dejaron bastante fría.
Tras ellos venia una de las bandas que más ganas tenia de ver, los franceses Rise of the Northstar, ya conocidos por estos lares. Ya tenia ganas de ver que tal sonaba en sala su propuesta ya que las otras dos fue en festival y me dejaron bastante fría. Así que esperé con ganas a ver que tal salia y me quede igual o peor que en el festival. ROTNS es una banda que me chifla, por sus pintas, por sus temas pegadizos y sencillos, por su rollo, pero en directo me decepcionan. Y me jode un montón. Me encanta como suenan en disco, pero en directo no demuestran lo que ahí escuchas. Suena todo embarullado, a penas se escucha a Vithia al micro, y se te acumulan las cosas negativas más que las positivas.
Sin embargo, la gran sorpresa vino con Strife. Me encantaron de principio a fin. Menudo pepino de directo. Ya me han enganchado exagerado. Me pareció increíble la base musical, muy currada así como la voz de Rick aunque en algún momento parecía que se quedaba sin ella. Una apuesta segura y un golpe sobre la mesa. Estamos aquí, estamos vivos y aún lo hacemos bien. Bien no, ¡cojonudo!
Y para cerrar, los que nunca fallan, esta claro. Madball representando. Directo de diez, aunque siempre me quejaré de lo corto que lo hacen todas las bandas del rollo. Madball tocó una apurada hora y a correr. Me jode pero también el cuerpo ya no podía más. La cuestión es que el cuarteto de Nueva York es una puesta segura en directo. Conozcas o no sus temas lo flipas. Y Freddy es un monstruo. No paró de moverse de un lado a otro, de interactuar con el público, de liarla parda y de sudar como un demonio. Tanto que casi finalizado el concierto, y a pesar de estar a una distancia del escenario podía ver como caí el sudor por todas partes y se le pegaba tanto la camiseta que llevaba de Strife como la pantaloneta al cuerpo, como si se hubiese echado encima un cubo de agua. Tal cual. No hay mas que decir. Increíbles. Sonido perfecto. Todo de diez.
Así que de este Rebellion Tour me quedo con unas cosas claras:
- Muy contenta de que en giras así se incluyan a bandas de la zona (aquí con Fourscore y Drop) ya que en cada ciudad se incluyeron dos del rollo junto a las cuatro internacionales.
- La imagen es importante, pero si luego en el escenario no das un plus, decepcionas. Sensaciones encontradas con ROTNS. Me apasionan pero en directo no me convencen. De todas formas seguiré dándoles oportunidades siempre que se pueda.
- Los galones pesan y mucho. Ahí está Madball dándolo todo y Strife. Lo clásico, old school por así decirlo no decepciona y CUMPLE CON CRECES.
Para cerrar el mes, y como novedad os dejo aquí unas cuantas cosillas de interés.
¡Ya llegó el final de mes! Y con ello el repaso a lo que he ido publicando en la web de Diario de un Metalhead. Este mes ha sido bastante variado, ya que cada lanzamiento que ha pasado por mis orejillas ha sido de un palo muy diferente. Aqui os dejo los enlaces:
En primer lugar me cogí el avión imaginario y me planté en Mallorca para sufrir la salvajada sonora de Marasme. Como no, dentro de las fauces de Discos Macarras. Un viaje tormentoso pero bastante revelador.
Luego me dio por irme a Londres, que me pillaba de paso, y me enchufe a unos bastardos de tres pares de narices. Una auténtica pasada lo que me divertí escuchando a estos mozos.
A continuación me fui a Suecia, a disfrutar un poco de el metal más melódico, del que también soy bastante aficionada, eso si, soy bastante selectiva, no me vale cualquier cosa. Sparzanza me convencieron, más con este trabajo que con el anterior que también reseñé en su momento. Se han centrado en este Circle y aqui que os va.
Y ya de vuelta en casa, bajé a Madrid a ver que se cocía entre sus calles y me topé con estos jovenzuelos guerreros que me gustaron mucho por el sentimiento que llevan todas sus letras, ya sean cosas positivas como negativas. Tienen para todos. Muy ricos.
Y para finalizar también me sumergi en el ep de otros madrileños, en este caso de Deathsurrection. Aquí os dejo mis impresiones sobre el breve trabajo pero intenso.