9 dic. 2013

Vivencias: Metal Norte Festival en Irún (23 de Noviembre de 2013, Sábado) Sala Tunk



El sábado 23 de noviembre se presentó una gran ocasión que nunca esperé poder tener. Ver a Muro sobre los escenarios de nuevo, con nuevo lanzamiento y  formación original. Quizás algunos no lo podréis entender pero cuando yo conocí a Muro ya no "existía". Estaba Silver con SilverFist, otra banda que me apasiona, y lo de Muro era pura recreación en un pasado que no pude disfrutar, ni rememorar en el presente en vivo.

Cual fue mi sorpresa al apreciar su vuelta, su nuevo disco y encima poder tener la oportunidad de verlos en directo en semejantes condiciones. Irrepetible. Ya soy feliz. Una espinita clavada que tenía, de unos mitos como  lo son para mí. Mitos en vivo, sin duda.

Con estos ánimos nos dirigimos por primera vez a la Sala Tunk de Irún. Muro estaban incluidos en la gran fiesta de Metal Norte. Éste era su segundo fin de semana de conciertos, cerrando con un broche de oro. Tener a Muro en un evento así no es moco de pavo a mi parecer.


Los primeros imprevistos llegaron pronto. Tras un viaje tranquilo nos perdimos al llegar al sitio. Con un frío de mil demonios encontramos poco después la Sala Tunk y conseguimos entrar cuando la primera banda estaba sobre los escenarios con algún que otro tema ya en su saco. La sala me gustó mucho. Pequeña y acogedora, pero hacia un frio impresionante. Sin embargo eso cambiaria con el transcurrir de los grupos ya que al acumularse la gente, el calor corporal ayudaría bastante.

Unbound fueron los primeros en abrir el evento, como os iba contando. Las canciones que pude verles no me gustaron mucho. Muy verdes en general y la verdad que faltaba mucha chispa por parte de su vocalista Lidia. Muy estática en el escenario. No había mucha comunicación con el respetable. Además, no me gustó mucho el registro en los temas. Más bien parecía como si hubieran comenzado en esto. Y lo comprendí por ello. Sin embargo, mirando el libreto informativo del festival que nos fue habilitado en la entrada a la sala, vi que la banda llevaba en activo desde 2006 y que habían compartido una mini gira con Dark Moor.  Y entonces si que no lo llegué a comprender.
Las versiones no mejoraron el panorama. Ni el "Doctor, doctor” de Ufo ni "The trooper" de Iron Maiden consiguieron animarme o hacerme cambiar de parecer. Una verdadera pena.  Eso si, si hubo algo que me gustó es que hubiera una chica tocando el bajo, Puri, cosa que pocas veces he visto en bandas de heavy.



Ethos caldearon más el panorama. Los de Logroño salieron con muchas ganas de agradar y de mover a la gente y lo consiguieron. Sobre todo buena culpa de ello tuvo su frontman Rodri que no desistió de animar y de mover a la gente. Eso le perdió ya que se enrolló más de la cuenta entre tema y tema, presentándolo e interactuando con el público sin percatarse de que el tiempo corría. Pero lo llevó con filosofía. Muy agradable Rodri y palabras muy bien elegidas aunque si que le podríamos dar el consejo de que acortara el discurso para tener más por tocar. Aunque la emoción del momento puede, sin duda.




Del resto se encargaron la base rítmica de Edu y David a los parches por ejemplo. Venían presentando su nuevo lanzamiento "Desnudando la realidad" y lo cierto es que me convencieron. Vendrán al Infernu Taberna el próximo año, y seguramente volvamos a verlos en directo. Muy bien elegidas y ejecutadas las versiones tanto de "Mari" de SuTaGar, que me emocionó especialmente, o "I wanna be somebody" de Wasp, que Rodri clavó en el registro vocal. Como bien dijo él, una de sus grandes influencias y de su grupo favorito de por vida.





A continuación le tocaba el turno a Eveth. Antes de meterme en su actuación comentar que el cambio entre banda y banda se me hizo especialmente largo. Eso pesaría bastante sobre el cuerpo a posteriori.

Eveth venían desde Mallorca presentando su disco "El legado de los sueños" Un power metal con algún toque agresivo que no acabó de convencerme. La intención era buena sin duda, pero se me hizo un show demasiado repetitivo quizás. El cantante, David, me recordó a Pablo Monteagudo de Uzzhuaia en el aspecto físico, con esos cabellos rubios que por momentos le cubrían el rostro cuando cantaba. Sin embargo, aquello fueron espejismos.


Destaco la labor de su guitarra David Kamstedt que se deleitó con su instrumento y me gustó sobre todo cuando le imprimió un sonido más crudo. Puede ser que lo que les falta sea otra guitarra para darle más consistencia a los temas, ya que posteriormente pusieron su videoclip del tema “Sacrificio” en la pantalla tras el escenario, cuando estaban cambiando entre banda y banda, y sonó estupendo.
En definitiva, fue una actuación correcta pero que no consiguió despertar mi entusiasmo.





Pasando ya el ecuador de los seis grupos que iban a salir a escena le tocaba el turno a Mandrágora Negra. Tuve la oportunidad de verlos a principio de año en el Infernu Taberna y sabía lo que iba a ver de nuevo. En esta ocasión jugaban en casa, ya que son de Irún y se notó por el público entregado que allí había. Comentaron que iba a ser su último concierto porque se van a meter de nuevo en el estudio con su nuevo lanzamiento. Continuaron presentando su disco "Sueños de realidad"
Como curiosidad destacar que al teclado y coros esta Eider Bailador que también forma parte de la gran banda Aiumeen Basoa que tan poco se prodiga en los escenarios, por desgracia. Su labor fue muy buena, acompañaba muy bien al registro de Moisés y creaban bonitos matices de voces.



Sin embargo, al igual que me ocurrió en el Infernu Taberna, no me engancharon. Demasiado edulcorante y suaves para mi gusto, quizás predecibles. Los redobles powermetaleros se desvanecían. Cuando conseguían meterle chicha se centraban en temas más lentos, y eso cortaba el ritmo. Eso si, agradecidos fueron un rato. Invitaron a chupitos a la gente, le regalaron tres camisetas a tres niños, grandes seguidores de la banda por lo que comentó Moisés al micro y cerraron presentando su nuevo videoclip “Gritaré” en la enorme pantalla tras el escenario.





En estas que el cuerpo estaba ya en las ultimas como quien dice. Un refrigerio y unas galletas vinieron bien en el cambio entre grupo y grupo. Algunos intercambios de opiniones, impresiones y a ver que tal los Oker de Madrid.

Ellos se definen como "auténtico heavy macarra callejero en español". Sonaron bien, correctos a mi parecer. Lo que más me agradó fue la puesta en escena de su vocalista Xina que estuvo muy acertada tras el micro. Su registro entre melódico y rasgado es bastante peculiar aunque, si un pero podríamos ponerle es que, una vez que has escuchado un tema, sabes como van a ser los demás en cuanto a su labor. No es nada malo, pero quizás por momentos puede cargar, aunque a mi personalmente me gustó bastante.


También estuvo muy acertada la puesta en escena de su bajista Juanky. Intentó animar al personal y bajó a tocar entre el público. La mayor parte del peso de la base rítmica la llevaban Álvaro y José que estuvieron ambos muy correctos en sus respectivos instrumentos.



Interpretaron temas entretenidos como "Culpable", "Corre" o "La hora de actuar", que fue una de las que más me gustaron. Presentaron varios temas de su nuevo lanzamiento "Culpable" que sigue la línea de su anterior disco. La banda no arriesga demasiado en este aspecto. La fórmula les gusta, es en la que se sienten más cómodos. Cerraron de buena manera con "Rebeldes de acero" Un concierto correcto. Quizás me esperaba más de ellos, por todo el revuelo que hay sobre la banda, pero no estuvo mal.


Y por fin la hora esperada, el grupo ansiado. Tras más de seis horas e incontables intercambios y descansos allá por la una y media de la mañana apareció en escena Muro. Y se desató el caos. Lapi, Largo, Julito y Silver. El cansancio que pude haber tenido de todo el festival, se desvaneció y fue arrebatado de mi cuerpo por las manos expertas de los madrileños speed metaleros. Menuda apisonadora. ¡Que gozada!

(Una pena que hace unos pocos días saltara la noticia de que Silver ya no va a seguir en Muro por motivos personales, con lo cual esta ocasión fue la única y que recordaré de por si ya con más cariño. Suerte tuve porque si no creo que ya no la habria tenido.)

Tema tras tema, no había descanso, y ¿Qué narices? ¡No queríamos descanso alguno! Daba igual si era del nuevo, si era de lo clásico. Aquello sonaba de escándalo, a la perfección. Los ritmos los llevaban a rajatabla, sin fisuras. Menuda locura, en serio. No era de extrañar que terminaran un tema y fueran raudos a beber agua o a secarse con las toallas. Además, ya no son unos jovenzuelos como diría aquel, aunque se les ve en una forma estupenda, muy felices volviendo a tocar juntos.




De su "Cuarto jinete" cayeron temas como "Honorable" u "Otra batalla más" Y a diferencia del disco, que no me ha acabado de convencer del todo, en directo suenan tremendos. Ganan enteros y potencial, sin duda. Y que decir de los clásicos. Pura delicatesen. Que si "Telón de acero", que si "La maldición de Kcor"

Aquello era una locura de speed metal y decibelios. Estaba viviendo una realidad que no  olvidaré en la vida. Por lo que representa ésta banda, y por lo que significa para mi. Julito y Lapi la liaban. Menudos máquinas, como marcaban los ritmos, no se perdían, así como Largo a las seis cuerdas con un peinado cuanto menos peculiar. Silver, bien ataviado con su chaleco de parches, su inconfundible perilla, gorra, guantes de cuero y su chorro de voz. Nada podía salir mal, estaba claro.

La cosa no quedó ahí. Muro había para rato. Tocaron la fibra sensible de una servidora con "Epílogo" o "Amos de la oscuridad". Incluso empleó Silver las mismas palabras que en aquel mítico disco del 87, "Acero y sangre". De hecho, echándole un ojo ahora creo que se tocaron el disco entero. Incluso cayó "Fast as a shark" de Accept. "Mata" fue otro trallazo. No había tema malo. "Ciclón", "Juicio final"... No daba a basto.


Pero como con todo lo bueno, tiene final. Y con ellos llegó "La voz" en honor a Dio, el cover de Accept y como no podía ser menos, cerrar el concierto con su tema emblemático "Mirada asesina"

Impresionante ver a estos cuatro jinetes del speed metal de nuevo sobre los escenarios a pesar de la edad, del tiempo y de la crisis que nos azota. Siempre nos quedará la música, sin duda. Esplendidos recuerdos para los más veteranos de la sala y para una servidora. No me arrepiento de vivir en esta época. No soy de las que dicen "Me hubiese gustado vivir en...". 

Cada época tiene lo suyo y por suerte estoy teniendo la fortuna de ver a bandas de antes que tanto aprecio como a otras actuales que me enloquecen y que dentro de unos años serán también historia, en el buen término de la palabra.

Destacar antes de terminar detalles a favor del festival ya que fue muy buena la iniciativa la de incluir bandas desconocidas para que un gran público que va por un cabeza de cartel como en este caso sea Muro pueda descubrirlos. Estuvo muy bien también surtir de regalos al respetable entre banda y banda y hacer una breve presentación de cada una antes de aparecer en escena.
Además, fue reseñable que con cada banda estuviera tras de ellos su fotografía y nombre de la misma, ayudaba bastante a los últimos rezagados que no hubiesen llegado a tiempo al principio.

Sin embargo, siempre hay cosas por mejorar como por ejemplo que la inclusión de tantas bandas hizo bastante pesada la jornada, sobre todo el intercambio entre una y otra. Quizás menos bandas hubieran hecho del evento algo más rodado. En vez de seis, cuatro hubiese sido un número bastante acertado.

¡Salud y speed metal!

Gracias por leer,

Sonia

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